MAPA CURRICULAR "COMUNICACIÓN CIENTÍFICA"
La
Comunicación Científica
Saray
Córdoba González1
La
generación de conocimiento es una tarea que se realiza por medio de la
investigación, esta es una creación original del ser humano que solo es posible
a partir del conocimiento existente, y para ello, este debe objetivarse en la
información (Rendón, 1997). En otras palabras, el conocimiento, ese concepto
tan abstracto, debe ser capturado a partir de objetos concretos, o documentos,
que se reúnen en un conglomerado que llamamos información.
Así,
la comunicación científica es el envío en doble vía, del conocimiento que se
genera. Y aquí acudo a Borgman (citado por Arévalo, 2004) quien ha definido que
esta “es el estudio de cómo los investigadores de cualquier campo utilizan y
difunden información a través de canales formales e informales”. Canales que se
han concretado de diversas formas y que para ello, se han establecido ciertas
normas a nivel mundial, que unos aceptan y otros no. No obstante, la
comunicación científica se sitúa en el propio corazón de la ciencia. “Es tan
vital para ella, como la propia investigación, pues no le cabe reinvindicar con
legitimidad este nombre, en tanto no haya sido analizada y aceptada por los
pares; eso exige necesariamente, que sea comunicada“(Meadows, 1999).
Resulta
ser una actividad fundamental para el desarrollo de un país, tanto así, que
diversas organizaciones se han pronunciado sobre su importancia y potenciales
consecuencias. Como ejemplo, la Carta de Cartagena de Indias, producto de la
Reunión desarrollada el 17 noviembre del 2006, en la que se expresa que:
“1. La comunicación de la ciencia y de la
tecnología es imprescindible para desarrollar la cultura científica y
tecnológica de la población iberoamericana.
2. La cultura científica y tecnológica se
constituye en factor de inclusión social y por consecuencia, influye de forma
decisiva en la disminución de las pronunciadas desigualdades que caracterizan
nuestro espacio geo-político iberoamericano.
3. La evaluación es fundamental con el
propósito de mejorar sistemáticamente la calidad de los productos de
comunicación de la ciencia y la tecnología, y verificar el cumplimiento de
objetivos propuestos.
4. Existen en Iberoamérica experiencias de
evaluación de la comunicación de la ciencia y de la tecnología, pero todavía
hay un largo camino por recorrer. De hecho, aún se conoce bastante poco acerca
de su validez metodológica. Asimismo, tampoco se dispone de criterios que
deriven en parámetros comunes de medición y, por lo tanto, de obtención de
indicadores que puedan ser comparables a nivel regional, respetando al mismo
tiempo las diversidades culturales y de actividades existentes sobre
comunicación de la ciencia”.
El
proceso al cual nos referimos tiene sus características, que podemos detallar
de la manera siguiente. Se convierte en un ciclo, que va desde el momento en
que se investiga hasta que se vuelve a utilizar la información que transmitió
los resultados de aquella investigación. Se expresa según tres elementos clave.
Primero, el vehículo empleado, esto es canales formales o informales: un evento
científico –como este- a través de los “colegios invisibles” (Crane 1972), a
través de la web o por medio de publicaciones. Segundo, la naturaleza de la
información, que puede ser publicada o no –en este caso la denominamos
pre-prints- arbitrada o no y concaracterísticas científicas o divulgativas
según la intención que tenga. Tercero, el público meta, porque pueden ser los
mismos científicos o los tecnólogos que aplicarán el conocimiento generado, o
el público general, que va a recibir la novedad de la información suministrada
mediante el vehículo escogido por el comunicador. Así, la ciencia llegará a
diversos actores, por diversos medios o canales para los fines que la sociedad
tenga dispuesto. Pero todo ello conduce a hacerla visible, a que se logre aplicar
el conocimiento generado y que se transmita efectivamente su contenido.


No hay comentarios:
Publicar un comentario